The Silent History: mucho más allá de los libros

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Buenos Aires, Lunes 16 julio 2012

Russell Quinn (desarrollador de software, diseñador digital, y cofundador de la agencia multinacional Spoiled Milk) es el autor de un nuevo tipo de historia creada de manera propietaria para iPhone/ iPad. Se llama The Silent History y es una saga formada por seis partes que abarcan un extenso período, desde el año 2011 hasta el 2043.  Cuando el lector baja la aplicación, un episodio se sincroniza automáticamente, y lo mismo hará cada día de la semana durante un mes. Esta es una forma episódica forzada que establece el ritmo de lectura obligatorio, un propósito completamente novedoso (apoderarse del tiempo del lector). Entre cada parte hay un mes de descanso, por lo que leer The Silent History demandará un año completo. Además, TSH tiene una serie de historias geolocalizadas a las que llaman “informe de campo”, un tipo de información accesoria que se liberan de forma multimedia cuando el lector se acerca al área, por ejemplo, al acercarse a una casa protegida por una valla metálica el lector verá a una multitud embravecida sacudiendo los alambres. Por supuesto, solo un número reducido de lectores podrán pasar por esa experiencia que tienen esos “Milestones” distribuídos alrededor de la ciudad de San Francisco. Este es el trailer de la historia:

Más allá

No es posible saber si The Silent History será interesante o no, porque las leyes que dominan la efectividad de una narración son ajenas a la plataforma en que se aplican. Pero esta idea de Quinn de explorar atributos que sólo son posibles con dispositivos móviles, confirma de cualquier manera que hay un universo entero por descubrir, tal vez el más profundo al que la ficción se haya asomado. Todo esto es algo que va mucho más allá del libro electrónico, o de ver cine en una pantalla del tamaño de la mano. Nuevas formas de contar historias están esperando que los autores utilicen aspectos inusuales e inmersivos, como los son el control sobre el ritmo de lectura, la cartografía, la fotografía, el video, las voces, la vinculación de los sucesos ficticios con la hora y ubicación real en que el lector está leyendo, y todas las combinaciones imaginables que pueden surgir.  No se trata de historias interactivas, sino de otra forma de dosificar información que usa otros caudales para llegar a la mente del lector. Hasta ahora ha habido una distancia infranqueable entre el arte de contar historias y el conocimiento de estas nuevas capacidades para usarlas de forma narrativa. Es decir, los escritores parecen al margen, desinteresados, como si estas posibilidades de relato no les pertenecieran. La ficción aguarda un nuevo tipo de artista.

LINKS
Wired: WORLD’S MOST WIRED Storyteller
The Silent History

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