Prohibido decir nazi

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Buenos Aires, Lunes 23 julio 2012

“Mi ideal político es el democrático.
Todo el mundo debe ser respetado como
persona y nadie debe ser divinizado”
Albert Einstein

Mike Godwin. (Fotografía Wikimedia Commons)

Por JULIAN GALLO

En 1990, el abogado norteamericano Mike Godwin escribió un enunciado, posteriormente conocido como Ley de Godwin o regla de las analogías nazis. Dice lo siguiente:

A medida que una discusión online se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis, tiende a uno”

La ley es un chiste, una observación humorística de un comportamiento repetido y universal que permite predecir de forma infalible que una comparación con los nazis ocurrirá al extenderse cualquier discusión online (la observación original hacía referencia al comportamiento detectado en los grupos Usenet, un sistema global de discusión). La ley se hizo muy popular cuando en ciertos grupos de discusión comenzó a aceptarse de forma voluntaria que se aplicara para regular el intercambio de ideas:

“En cuanto se mencione una determinada comparación similar a la descrita en el enunciado la discusión se cierra y quienquiera que la usara pierde la discusión. Así, la ley de Godwin proporciona un límite”

O sea,  la Ley de Godwin -que meramente describe una característica de comportamiento- es utilizada de forma voluntaria para generar una regla de discusión con el fin de que nadie, en ninguna circunstancia, pueda introducir analogías nazis. De hacerlo, la discusión terminará abruptamente y quien usara la analogía será considerado el perdedor del debate. Es una regla simple, pero sabia.

Como si fuera un laboratorio, cada día en los foros de todo tipo y en los comentarios de los medios online este enunciado formulado hace 22 años queda demostrado. Un ejemplo cualquiera: en la nota publicada en lanacion.com el 29 de marzo titulada “Marcha atrás con las restricciones al ingreso de libros importados”, fueron necesarios  578 comentarios para que alguien incluya la palabra “nazi”

En otro ejemplo del mismo día, se necesitaron apenas 95 comentarios para que alguien usara el término “nazis”.

Este ” martillo retórico” (palabras de Godwin), que es comparar con los nazis a algo o a alguien, debería dar por concluida la discusión porque, desde el punto de vista intelectual, ya no se puede ir más allá. Para Godwin, el uso de esas comparaciones “trivializan el horror del Holocausto y de la patología social de los nazis”. En la práctica, es una descalificación tan desproporcionada que la discusión no puede seguir. En algunos foros se sugiere que este límite en la actualidad debe ampliarse al uso de analogías terroristas. En la Argentina, como se verá después, el diccionario Godwin de analogías prohibidas debería extenderse a muchos otros términos.

Jaron Lanier -ingeniero, filósofo, músico- sostiene que las comunidades en Internet formadas por personas anónimas tienden a comportarse como una turba, y que todos -aun las personas más educadas- puede ser arrastrados por ella. Comparar con los nazis a cualquiera es propio de una turba anónima ¿Qué es lo que hace que ese comportamiento se derrame también en el mundo no virtual?

Ver esvásticas en todas partes

El uso de la analogías nazis no se reduce a las discusiones de Usenet o a los foros, ahora se extiende a cualquier forma de publicar opiniones. El fotograma de arriba, por ejemplo, pertenece al spot de campaña de Mónica López, quien fue candidata a vicegobernadora junto a Francisco De Narváez en el año 2011. El aviso circuló en Internet como un hallazgo en el cual algunos creyeron ver encubierto un mensaje nazi  de De Narváez. Fue distribuido por email, Facebook y Twitter, publicado en blogs y hasta hubo medios de comunicación que dieron crédito a esta fantasiosa observación. Lo que hay detrás de López es un cuadro abstracto en el que es posible ver una esvástica pero en el que no hay una esvástica.

En el año 2007, cuando todos estaban fascinados con Google Earth, se hizo bastante popular una foto que mostraba un complejo de edificios en forma de cruz esvástica que podría pertenecer -según los dichos- a la marina norteamericana en San Diego, California: Fue Leonardo Da Vinci que en su Tratado de la pintura dijo que en las formas de las nubes y en las manchas de humedad era posible encontrar toda clase de dibujos, y que era un buen ejercicio para el ojo y la mente del artista buscarlos en ellas. No forma parte del enunciado de Godwin, pero puede decirse también que de prolongarse una observación, tarde o temprano alguien podrá encontrar cruces esvásticas y símbolos nazis en cualquier lado.

“Me pareció muy nazi”

Dijo Cristina Kirchner:

La verdad es que me sonó a Mengele (primera violación de la ley de Godwin) esto de creer en la identificación genética… es una cosa… No es el coraje… lo que me sonó muy mal fue “el mismo gen”… qué cosa ¿no? El mismo gen ¿qué es esto que alguien nace predeterminado por los genes?… Me pareció muy nazi (segunda violación de la Ley de Godwin), por así decirlo (aplausos), la verdad es que me sonó a nazi (tercera violación de la Ley de Godwin). Link

De haberse aplicado la Ley de Godwin en el mundo real, Cristina habría perdido el debate que sostuvo el 11 de marzo con rivales ausentes (Carlos Pagni y Osvaldo Pepe, dos periodistas que habían escrito columnas en La Nación y Clarín respectivamente). Hablar del gen de algo no puede ser asociado con Mengele ni con los nazis en ninguna circunstancia, tampoco citar a  un bisabuelo rabino. La magnitud de esta analogía, inaceptable en Usenet, dicha por un primer mandatario para analizar una columna periodística alcanza un grado en el cual es difícil establecer sus efectos. Este martillo retórico, que descalifica siempre al que lo usa, no deja de serlo cuando el que lo tiene en la mano es un presidente.

La revista Noticias violó la ley de Godwin al ilustrar su tapa con Néstor Kirchner vestido como un nazi

Pero Cristina no es la única que cae en comparaciones nazis. Otros dirigentes y periodistas de máxima importancia han exagerado sus analogías citando a los nazis: Amado Boudou le dijo a una periodista de Clarín que son “como los empleados que limpiaban las cámaras de gas durante el nazismo” . Lilita Carrió comparó a Néstor Kirchner con Hitler. El periodista Jorge Lanata llamó al productor del programa “6,7,8″ Diego Wirtz, “Diego Goebbels”. El ministro de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni comparó a Macri con Hitler. Raúl Castells llamó nazi a Hebe de Bonafini cuando ésta les dijo “bolivianos de mierda” a un grupo de obreros de la construcción que protestaban en la Plaza de Mayo. Hebe de Bonafini dijo que los nazis empezaron como Macri. Luis D’ Elía dijo que el gobierno de Israel era  nazi… Basta poner en Google un nombre relevante de la dirigencia argentina y “llamó nazi” para encontrar algo:

Estos resultados son solo una parte de los casos a los que se podría aplicar las regulaciones de la Ley de Godwin. Pero en el estado psicológico de la Argentina ese marco es insuficiente, porque a las comparaciones con los nazis y Hitler se les podrían sumar infinidad de otras analogías, insultos y exabruptos que no permiten continuar con ningún tipo de conversación. O sea, además del martillo de Godwin, hay que sumarle puñales, manoplas, palos y ametralladoras retóricas de todos los calibres.

En el fondo la autorregulación que surge de la Ley de Godwin  utilizada en Usenet podría estar proponiendo dos cosas:

1.- Evitar que la descalificación de alguien o de algo encontrando similitudes con prácticas nazis o Hitler, sabiendo que éstas -bajo determinados filtros de interpretación- son  posibles de hallar en cualquier lado, y que tarde o temprano alguien lo hará. Por ejemplo, a Menem le gustaba recordar la frase del Apocalipsis que dice “A los tibios los vomita Dios” . Esa es la misma frase que utilizó Hitler para inciar su discurso del 10 de abril de 1923:  ¡Mis queridos compatriotas, hombres y mujeres alemanes! En la Biblia está escrito: “Porque eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca“. Hubiese sido fácil decirle a Menem, entonces: “La verdad es que me sonó a Hitler”; o “Menem es nazi”.

2.- De forma más amplia la observación de Godwin sirve para cuestionar todas las descalificaciones, el uso de la táctica del desprecio para reemplazar a los argumentos, un procedimiento verbal por el cual los que piensan distinto o son irrelevantes o son la encarnación del mal.  Dejan de ser aceptables las analogías nazis, pero también otras analogías igualmente perniciosas que buscan descalificar hasta la destrucción al oponente. En ese sentido, no habría que usar analogías con la dictadura militar, con torturadores, secuestradores de niños o asesinos de cualquier naturaleza (todos atributos que caben en el término “facho”). Finalmente, en este retroceso verbal hacia una mente cada vez más primitiva y brutal, no es posible aceptar el insulto. Por ejemplo: no se puede llamar “polacos pelotudos” a  los productores de Misiones como  habría hecho el secretario de Comercio Guillermo Moreno; o “puta” a Susana Giménez, como hizo Hebe de Bonafini  cuando la actriz reclamó por la inseguridad; o decirle “ignorante” a Mirtha Legrand, como hizo Federico Luppi, ante alguna de sus críticas al oficialismo. Porque ese empinado descenso hacia dichos cada vez más humillantes y violentos, puede terminar pareciéndose a la entonación nazi (esta última frase viola la Ley de Godwin).

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14 comentarios


Tu comentario

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Hay 14 comentarios

  1. Maria dice:

    Me gusto la nota, porque este mundo del ciberespacio produce un fenómeno raro en la comunicación y es que uno escribe y envía sin detenerse a pensar y creo que eso es porque el interlocutor no esta enfrente, no se puede ver sus ojos y medir la reacción de las palabras escritas.Ademas en general se producen intercambios parecidos a riñas de gallo que se apartan del nudo para solo ganar discusiones o mostrar el color político que se defiende al estilo barras bravas. Un estilo que a veces también tiñe la política cuando se olvida que todos y todas somos parte de un país que lo que es necesario es lograr el bien común de todos los ciudadanos.

  2. Matías Botbol dice:

    Nazi.

    P.D. Me la como redoblada

  3. Hernán Botbol dice:

    Yo también me la como hermanito. Vayamos a mamársela a Lexo

  4. Esteban Calvo dice:

    Hay orgía de chupar pijas? Por que no me invitaron? :(

  5. Merovingio dice:

    Poner limites a los debates, suena un poco limitado (valga la redundancia).
    Es justamente algo que anula el debate, por ejemplo, ponerse a hablar de politica y detener el debate cuando alguien le diga “facho” o “zurdo” a alguien, porque? Porque es exagerado? Quien lo determina? Todos los contextos son iguales?

    Si hablo de Videla, no puedo decirle “neonazi”? No lidero un genocidio, con torturas, violaciones, etc, no hay suficientes elementos similares?

    Si hablo de Macri, no puedo decir “facho”? Su politica no es de extrema derecha?

    Si hablo de Duran Barba, no puedo decir “Goebbels”? No utiliza herramientas de la descalificacion y destruccion de la imagen del rival, como hacia el famoso propagandista nazi?

    Creo que estos limites son totalmente falsos, olvidan el contexto, son reglas (a los norteamericanos les fascinan las reglas, sobre todo las que limitan ideologicamente y el debate profundo) que terminan matando el debate.

    El debate debe ir por los cauces que sean, la moderacion del mismo queda en manos de quienes debaten, no de terceros que NO SABEN ni conocen el meollo del tema a debatir, su entorno, su contexto, etc.

    La idea de “moderar”, o de “limitar” es propia de quienes temen el resultado de enfrentamientos intelectuales, a veces me pregunto si podran ponerle limites a la guerra en Medio Oriente, al narcotrafico, a la produccion de armas, etc.

    Por ahi es mas facil limitar a la gente que desea pensar y construir (y modificar) realidades.

    Lo triste seria que nos dejemos limitar.

    Saludos.

  6. Lexotanil dice:

    Merovingio, ¿Por qué no me chupas bien la pija? Agrandadito de mierda. Eres de los usuarios mas odiados de Taringa, puto. Defendiendo al imbécil de estebancalvo95. Andate bien derechito a la concha de tu madre.

  7. the-killers dice:

    El de arriba tiene razón. Merovingios, deja de hacerte el intelectual que no se te da, pelotudo de mierda. Llevate tu comunismo podrido a otra parte, retrasado.

  8. TodoXmas dice:

    Malisimo poner limites a el dialogo y esas cosas, al final vamos a terminar hablando de nada porque nos ponemos limites. por ahi la nota mas bien quiere hablar de una curiosidad mas que mostrar algo cientifico o que haya que darle bola.
    y a lexotanil no le des bola merovingio, seguro es un nene muy muy cogido por sus padres que se pone el nombre de su idolo, el mayor pedofilo de taringa y de argentina, el repugnante de lexotanil!!!!!!!!

  9. carin92 dice:

    Chicos, dejen de discutir como estupidos, la nota esta buena y vienen a bardearse nomas.
    thekillers debe ser nazi por como insulta jajajaja.

    Uh dije nazi, perdi :S

  10. Merovingios dice:

    Descuida. Yo también admiro a Lexotanil. Sobre todo cuando tengo su pija dentro de mi ojete.

  11. Merovingios dice:

    Me encanta chupar vergas comunistas. MUERTE AL CAPITALISMO.

  12. Merovingios dice:

    Yo te puedo dar las pijas que quieras. Me encantan las orgías gays thekillers. Cuando quieras una noche de sexo apasionado homosexual, llamame.

  13. Julián Acosta dice:

    Es cierto que pierde el hilo de comunicación citar dicha ideología, pero si es así, deberíamos suprimirnos varias palabras no? El fundamento va de la mano del criterio, y muchas veces, sea cual sea la posición, es venerable utilizarlo. Pero en una discusión, censurar o limitar palabras me parece absurdo e irracional, es como si el mismo crítico estableciera pautas para criticar… La maldad nace antes que el término “prohibido”, y si se la usa frecuentemente, por algo es.
    Una nota mas al montón innecesario.

  14. Tu_Mama_En_Cuatro dice:

    Nazi :trollface: