La puerta de Tiempo Argentino

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Buenos Aires, Miércoles 5 septiembre 2012

hay una puerta que he cerrado hasta el fin del mundo”
JLB. Límites

Por Julián Gallo

Hoy tuve que ir a verificar un auto al barrio de Barracas y pasé accidentalmente por la puerta de la redacción de Tiempo Argentino. No el diario oficialista que aparece ahora con ese nombre, sino del otro que se publicó entre 1982 y 1986. En ese lugar trabajé y conocí una lista interminable de periodistas y gente inteligente, hasta que un día lo cerraron. Desde entonces no había pasado otra vez por ahí. En mi mente las paredes de ladrillos de vidrio de la calle lateral seguían intactas, tanto como la redacción de 100 escritorios con sus máquinas de escribir y papel beige con guías celestes. Pero los vidrios están todos rotos y la puerta de vidrio está tapiada. Por eso hice la foto, para mirarla después.

Esta no es cualquier puerta. Supongo que todos los que trabajamos y pasamos algún tiempo en ese lugar tenemos el mismo recuerdo de haberla atravesado para desembocar en una redacción alcohólica, y por eso, casi siempre alegre. Y otro recuerdo, la noche en la que entró por ahí la infantería a desalojarnos con palos. Las cosas estuvieron a un milímetro de convertirse en un desastre, pero al final no pasó nada. Días después, derrotada, la asamblea de empleados se mudó a la calle a seguir con sus planes, pero ya nadie creía que había vuelta atrás. El diario no volvió a salir, su última edición fue el 27 de septiembre de 1986.

Esta puerta blindada me inquieta, y no se por qué.

 

 

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2 comentarios


Tu comentario

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Hay 2 comentarios

  1. maria ponzio dice:

    Me impacto esta vision, no conocia esta historia pero sin duda se emparenta con otras que guardamos todos los que trasitamos esos años en la argentina. Aun quedan heridas, no se tapio solo la puerta de la cultura y la informacion, creo que tambien se cerro la puerta a las utopias al coraje a las ganas de crear una sociedad mejor, sin enfrentamientos ideologicos inconducentes, cimentada en valores.En este tiempo argentino actual no se avanzo mucho.

  2. Mónica Tracey dice:

    Ay, Julián, qué tristeza ahora lo que fue tanta fiesta. Alcoholes, juventud, amistad, y una primavera del periodismo, una redacción con gente interesante, un último baluarte de un tiempo que ya no está. Beso. Me metí en tu blog a chusmear porque ando husmeando datos de tecnología. Después te comento.