El 5 de mayo de 1964 se estrenó en Gran Bretaña la pelÃcula documental “Seven Up” basada en entrevistas realizadas a un grupo de niños de siete años de edad . Los catorce niños involucrados fueron seleccionados de distintas clases sociales con la explÃcita intensión de demostrar que el origen social era determinante en su futuro. Posteriormente, y cada siete años, el director Michael Apted siguió la vida de ese mismo grupo de niños creando una serie documental extraordinaria, extensa y profunda. En el año 2005 fue estrenada la última edición: “49 Up”, que mostraba la evolución en las vidas de aquellos niños de 7 años, ahora transformados en adultos de 49. A finales del año 2011 Apted espera filmar “56 up”.
Destinos
Michael Apted tenÃa la hipótesis que la estructura de las clases sociales del Reino Unido era tan estricta que la vida de cada una de las personas quedaba fijada desde el mismo momento de su nacimiento. Esta idea pudo ser confirmada en la mayorÃa de los casos de “Seven Up”, pero hubo excepciones. Algunos analistas sugieren que la propia presencia del programa en la vida de sus protagonistas los ha afectado. En general, aquellos niños que asistÃan en 1964 a las escuelas de elite continúan perteneciendo a esos cÃrculos, y quienes provenÃan de las clases trabajadoras siguen allÃ.
Este es Vicente. Hoy cumple seis años (!). Por lo que aprendà con mis otros hijos, el sexto año es muy importante, viene a ser como la mayorÃa de edad de la primera infancia. En el sexto cumpleaños empieza un año especial. No es que los otros años no sean importantes, pero parece que los codos de la madurez no tienen preferencia por el sistema decimal: Los seis años son más importantes que los 10, de la misma manera (y no puedo probarlo) que los 28 años son más importantes que los 30.
El invierno pasado fuimos unos dÃas a la costa. A pesar del frÃo una mañana llegamos hasta la playa y Vicente se acercó a la orilla a tirar piedras y arena al mar.
Publicado en el diario La Nación:
“EL blog es como muchos otros en Internet. “Acerca de mÔ, dice un pequeño tÃtulo, y a continuación se listan los datos biográficos básicos de William Henry Bonser Lamin, junto a una fotografÃa suya. La composición gráfica de www.wwar1.blogspot.com e s la tÃpica de esas bitácoras personales ahora tan populares, con sus entradas y sus enlaces. La sorpresa llega cuando uno repara en las fechas: Harry, como se hace llamar familiarmente el autor, nació en Inglaterra en agosto de 1887, y su último texto colocado en el blog, del 14 de enero, no es de ese año sino de 1918.
No hay noticias de los sitios que mueren, no hay obituarios. Son como las liebres en la ruta, de vez en cuando vemos alguna aplastada, pero nadie lleva la cuenta.
Este año un pan lactal y un yogur, me dieron las dos fechas que buscaba para terminar el 2007 y empezar el 2008.
Pasear por el oráculo de las góndolas, encontrar las fechas futuras escritas en estos objetos cotidianos, ver grabado en una tapa de gaseosa un dÃa en el porvenir, un mes preciso, una hora exacta con sus minutos, es una forma de terapia que me tranquiliza. Interpreto en todas esas etiquetas que el futuro existe. Todos esos dÃas lejanos ya existen.
Una modesta lata de lentejas en la despensa me trajo una buena fecha (una lata que anticipa dos años es una lata de las difÃciles de encontrar).
Los envases que aparecen en este post tienen una gran diferencia con todos los otros que colecciono. Mi galerÃa privada está poblada de las fechas de cumpleaños y aniversarios de toda mi familia. En cambio en estos tres envases coincido con todo el planeta. Todos terminamos un año y empezamos otro.
No hay un libro que diga nada de lo que cuento acá. No hay ninguna lógica para creer que puede haber una buena señal en las fechas de una caja de leche, de un paquete de arroz o de una botella de alcaparras. Yo juego a creer en eso, es una superstición lúdica . Ahora en el final juego a publicarlo para contagiar mis hallazgos y desearles a los demás mis buenos augurios. Eso es lo que estoy haciendo ahora.
I found your article online, and you’ve made some really lovely
observations…i have been building a product called Flickr
http://flickr.com/ that does everything textamerica does, but
BETTER” (…)
El email era de Caterina Fake, la directora creativa de Flickr, en ese momento un sitio completamente desconocido. Caterina tenÃa razón, Flickr hacÃa lo mismo que Textamerica pero MEJOR y yo me fui a publicar fotos allÃ, como otros millones de personas, dejando atrás para siempre a Textamerica.
Textamerica era un buen sitio que hacia algunas cosas muy bien, hasta mejor incluso que Flickr, pero otras no. Entre ellas era imposible descargar fotografÃas. Por esa razón mis fotos quedaron allà encerradas. De vez en cuando volvÃa y descargaba una foto y me prometÃa que en el futuro me las bajarÃa a todas, a las 2372 fotos.
Hoy volvà a Textamerica y me sorprendió un lacónico y triste comunicado anunciando su cierre definitivo. El 1º de diciembre se produjo el cierre efectivo y todo lo que estaba dentro de Textamerica se fue a pique como ellos.
Hoy nuestro hijo Antonio cumple 1 año (!). El video es de hace unos meses atrás cuando estaba en plena lucha por moverse e ir a alguna parte. Ahora gatea como si se escapara de algo, reconoce a todos, se rÃe de las bromas, baila cuando suena música, nos imita, ve cosas que están lejos y las quiere tocar, le llaman la atención los animales (en especial los que vuelan), pide coca-cola cuando ve una botella, mira los dibujitos en la tele, desconfÃa de los desconocidos, huele las cosas y le gustan los perfumes, los collares, los escotes, el pan, las cosquillas, la calesita y el helado.
CON el tiempo aparecen imágenes de los atentados del 11 de septiembre de 2001 que no se habÃan visto antes, al menos todas juntas. Éste video recoge una serie de tomas impactantes realizadas por aficionados, algunas demuestran un gran temple por parte de sus autores que no dejaron de filmar a pesar del miedo. La falta de edición de los materiales recuperan las sensaciones de aquel dÃa mejor que todos los informes y documentales sobre el hecho. Una escena particularmente angustiante es la escapatoria que puede verse desde el minuto tres en adelante, entre ruegos y gritos, desde el interior de una cafeterÃa se ve pasar la irreal nube de escombros detrás de la vidriera y casi no se puede creer que eso pasó.