Superfreakonomics
“La verdad os hará libres”
Juan 8:32.
Hace unos años leí Freakonomics, de Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner, un economista y un periodista respectivamente. Desde entonces me hice fanático de este tipo de libros que nos hacen descubrir el mundo de una manera nueva (otro caso son los libros geniales de Tim Harford).
Arriba está el video de Levitt en TED contando uno de los casos más increíbles que aparecen en el libro.
Ahora estoy leyendo Superfreakonomics. Empecé con miedo a que fuera una mala segunda parte, pero ya la introducción me demostró que Levitt y Dubner no me defraudarán.
No se qué cosas aprenderé con el nuevo libro, con el anterior aprendí muchas, como a sospechar más de las piscinas son más peligrosas que de las armas y que los maestros pueden mentir por incentivos académicos. Pero uno de los casos que más me gustó de Freakonomics es donde se analizan un tipo de situación donde una de las partes tiene ventaja de información sobre la otra, lo que los autores llaman “información asimétrica”. El ejemplo que utiliza Freakonomics es la venta de inmuebles, donde el vendedor sabe cosas que el comprador ignora, obteniendo una ventaja decisiva en la transacción. Por eso nunca confíes en un vendedor de casas o de autos usados.
Pero ¿Para qué sirve eso? ¿Acaso no lo sabíamos todos? Más o menos, muchas veces no nos damos cuenta que estamos ante una situación de información asimétrica. Reconocer estos casos tal vez no sirva para cambiar la situación, pero sin duda nos da una conciencia distinta de las cosas. Dicho de manera directa: una cosa es que nos estafen y no nos demos cuenta, y otra muy distinta que aun sin poder evitarlo veamos claramente la situación. El resultado final tal vez puede ser el mismo, pero seremos más felices al dilucidar lo que nos pasa. Eso es el espíritu de la mente Freakonomics, o al menos lo que ha quedado en mi.
Practicando: El aviso de Superfrekonomics en mi blog
Especulemos sobre un caso real, que en la web será divertido de contar:
La agencia digital Tercer Click (son amigos) fue la responsable de hacer el lanzamiento digital del libro Superfreakomics. En esa tarea me ofrecieron publicar un aviso de Superfrekonomics durante 15 días a un precio que fijaron ellos unilateralmente. No tengo ni idea si lo ofrecido es mucho o es poco ¿Cómo podría saber yo lo que está pagando el cliente por ese espacio? ¿Cómo, o de qué manera racional, podría entonces yo negociar una paga mejor? Sin información, estoy completamente impedido para negociar.
Pienso ¿Me habrán pagado poco o justamente? ¿Cuánto vale de verdad ese banner? ¿Otros blogs cobran más, o cobra menos? La pregunta más importante ¿El anunciante sabe cuánto realmente están cobrando los blogs por su espacio?
Este es un caso típico de información asimétrica donde Tercer Click tiene toda la ventaja, sabe todo y, por otro lado, su cliente y los blogs ignoran todo. Por ejemplo, Tercer Click sabe que su cliente no sabe (lo sabe porque está requiriendo sus servicios, esa es la prueba). Sabe además que su cliente ignora cuál es la tarifa de los blogs ¿500? ¿1.000? ¿3.000? Casi cualquier cifra es posible y todas son difíciles de probar ¿Acaso el propio Gallo no ignora cuál es la tarifa de su propio blog? ¿Cómo podría saberlo entonces el cliente? Si vamos al otro lado de la cuerda Tercer Click también tiene ventajas enormes con respecto a los blogs. Ellos (yo) ignoran por completo cuánto está dispuesto a pagar el anunciante, cuántos blogs participan, cuánto gana cada blog, etc.
Así comprobamos en carne propia la mente Freakonomics que nos enseña que para determinar el precio de algo necesitamos imperiosamente tener información. Comprobamos que el que tiene la información es el único que tiene la ventaja. En este caso Tercer Click que no es ni el editor ni el medio, pero es el jugador decisivo.
¿Pero qué pasa cuando se achica la diferencia en la asimetría de la información? ¿Qué pasa si un blog (o todos) revelan cuánto cobró de Tercer Click para colocar el banner?
En mi blog fue muy poco, sólo $500.
¿Esto cambia algo? Si Tercer Click actuó honestamente -como estoy seguro que pasó en este caso- no cambia nada. Según las leyes no escritas del mercado Tercer Click debió realizar un “markup” de aproximadamente el 30% sobre el precio que recibió el blog. La tarifa presentada al cliente tiene que decir $650.
Pero ahora imaginemos por un momento que Tercer Click abusó de la asimetría de información y aumentó su markup al 100%, o sea cobró $1.000 lo que pagó $500 ¿Cómo harían las partes para saber qué han sido abusados? Bueno, podemos suponer ahora que el cliente acaba de enterarse. Ahora sabe que pagó $1.000 lo que podría haber comprado a $500, pero los blogs seguiremos igualmente ignorantes.
Me gusta pensar que en el hipotético caso que Tercer Click hubiese abusado de su cliente -entonces, también de mi blog- no podría ofenderse conmigo por la situación sin dar a conocer su abuso (recordemos que estamos ante una hipótesis). La razón puede encontrarse en la “Teoría Matemática de Juegos” explicada reiteradamente por Levitt.
En fin. Estos pensamientos me vienen a veces a la mente por haber leído Freakonomics. No se cuales me deparará Superfrekonomics, por eso mi entusiasmo.






