ESTE espectacular “mural animado” fue realizado por Blu de blublu.org. La música es de Andrea Martignoni y la producción de Mercurio Film.
Muto es un corto de 5 minutos de una originalidad que sorprende a todos. Cuesta imaginar cómo se hizo, como se planificó la realización y cuántas decisiones improvisadas tuvieron que incluir sus creadores.
“Jellyfish” es el nombre que en inglés se les da a las medusas. “Jelly” quiere decir “jalea” o “gelatina”. Este increíble e hipnótico robot reproduce los movimientos fundamentales de esos animales. Al verlo parece un truco, una animación computada compuesta sobre el video, pero es real. Está hecho con gas de helio, baterías de litio, motores eléctricos y una ingeniería genial.
LOS primeros paraguas comenzaron a usarse hace más de 40 siglos. En inglés su nombre es “Umbrella” y según el diccionario Oxford deriva del original italiano “Ombrella” y del latín “Umbra”, que quiere decir “Sombra”. El nombre en inglés recuerda que los paraguas fueron al principio usados para protegerse del sol.
El diseño del paraguas se mantuvo casi sin cambios durante siglos. Una bóveda de tela impermeable sostenida por un armazón de varillas que sirven para plegarlo, ha sido suficiente para consagrar su elegante eficacia. Pero no son pocas las circunstancias donde se descubren las limitaciones de esta forma. Simplemente cuando la lluvia es acompañada por viento o el caudal es muy grande, el paraguas no sirve para mucho.
El paraguas total
Con una gran repercusión en la prensa “Nubrella” apareció recientemente con el objetivo de destronar al milenario paraguas. Sus ventajas parecen ser muchas. Se trata de una semiburbuja que se apoya en los hombros y logra cubrir por completo a una persona. En el sitio es presentado como el paraguas del Siglo XXI. El aparato promete que jamás se dará vuelta ante ninguna condición del viento.
El video de Reuters de abajo lo muestra en acción:
Por los comentarios, el mayor desafío de Nubrella será vencer la resistencia que produce su innovador diseño ¿Se adaptará el público a ver a otros caminando con sus burbujas a cuesta? Es difícil saberlo.
Nubrella cuesta U$S 49
PARA conmemorar el Día Mundial del SIDA, el diario sudafricano “Cape Argus”, usó la numeración de página de esa edición para educar al público con datos estadísticos de la pandemia del SIDA en ese país. Todos los números recolectados fueron provistos por UNICEF y el departamento de Salud de Sudáfrica.
En el pasado los chinos indicaban las horas del día con sahumerios de distintos olores. El caso hace pensar que es tan raro conocer la hora con sándalos como con campanas. Igualmente antiguos son los relojes de agua llamados clepsidras que se remontan al antiguo Egipto:“Relojes de agua consistieron en una vasija cerámica que contenía agua hasta cierto nivel, con un orificio en la base de un tamaño adecuado para asegurar la salida del líquido a una velocidad determinada y, por lo tanto, en un tiempo prefijado” (Wikipedia). El hermoso protector de pantalla llamado “DropClock”, creado por Yugo Nakamura, tiene un poco a las dos cosas. Acá los números en tipografía Helvética caen en el agua como piedras, haciendo que cada minuto sea visualmente distinto, mientras marcan el paso del tiempo como un reloj cualquiera.
EL video es elocuente. Efectos de luz simulan el día y la noche. Texturas mapeadas sobre edificios 3D. La posibilidad de mirar para arriba y para abajo desde cualquier punto. Y al final “street View” (eso es realmente increíble). Los panoramas de 360º vuelan como burbujas sobre Google Earth. Basta un click para entrar en las fotos.
El nombre de la organización es premeditadamente una contradicción: Anti Adevertising Agency (Agencia de Antipublicidad). Desde allí analizan y repudian el avance de la publicidad sobre el espacio público y sobre los modelos de consumo. También organizan originales campañas que utilizan las mismas técnicas y creatividad que se usa en la publicidad. Este es el caso de “You don´t need it” (No lo necesitas). Se trata de una campaña basada en la distribución de etiquetas autoadhesivas que los voluntarios pegan sobre carteles, avisos, vidrieras y autos señalándolos como objetos o servicios de los que se puede prescindir.
La anticampaña empezó en el año 2006, pero ahora el blog de Makezine lo rescató como una buena idea.
La organización tiene puntos en común con la famosa publicación Adbusters. La agencia no gana dinero y se financia con donaciones.
UN barniz que contiene un polímero termocromático cambia de color y advierte a los conductores que la temperatura del pavimento es cercana a 0º. Sin esta señal, ante bajas temperaturas, es muy difícil precisar cuando las condiciones pasan de ser normales a peligrosas.
El invento -en etapa experimental- es el resultado de investigadores de Eurovia que han realizado pruebas en distintos lugares de Francia. Por ahora, marcas de aproximadamente un metro cuadrado han respondido perfectamente ante los cambios de temperatura transformándose en rosa cuando el suelo está por debajo de 1º C y retornando a su color blanco por arriba de los 2º C.
Thomas Devanne, director del proyecto, dice que el recubrimiento podría usarse en cualquier lugar donde las condiciones climáticas lo requirieran, tanto en carreteras como autopistas e incluso en las aceras, para advertir a los peatones sobre el piso resbaladizo.
A propósito del post “Verdaderos vehículos del futuro”, Arturo Chomyszyn que vive en París, escribió la siguiente nota que cuenta el fenómenos de las bicicletas Velib.
Por Arturo Chomyszyn:
En las horas pico, todo París es un embotellamiento, y el mapa interactivo del tráfico se tiñe de rojo. Un recorrido que normalmente lleva 20 a 30 minutos, puede convertirse en un calvario motorizado de 3hs. El último subte pasa a la 1 :30 H, luego solo queda una opción, los improbables buses nocturnos, uno cada 40 minutos por puntos estratégicos de la ciudad. Muchos eran lo que afirmaban « Paris la nuit, c’est finit »
Hasta que llegó en 2007 el Velib. Velib es la contracción de las palabras « bicicleta » y « libertad » y es el nombre que lleva el nuevo mobiliario urbano que estrena París.
Básicamente son estaciones de bicicletas en alquiler autoservicio. Inútil es intentar robar una rueda o un pedal, ninguna pieza de esas bicicletas es estándar, solo funcionan en un Velib.
Por medio de un « totem » electrónico, y con solo una tarjeta de crédito (o un abono anual), se puede liberar una de esas bicicletas. La idea es realizar viajes cortos y estacionar la bicicleta cuanto antes en la estación más cercana a nuestro destino. Cuanto más utilizamos la bicicleta, más cara nos cuesta. Lo más rentable, son los recorridos de hasta 20 minutos.
Las estaciones Velib crecen como « champignons» se estima para el segundo trimestre 2008 habrá 1451 estaciones , 20 600 bicicletas y 36 000 mini totems repartidos en toda la ciudad. Entusiasmados, los parisinos y París piden más sendas para bicicletas. Velib es una empresa manejada por JC Decaux, la misma que tiene gran parte del mobiliario urbano en Buenos Aires.
Curiosidades del Velib :
Ya es moneda corriente cruzarse el sábado a la noche con tropillas de ciclistas, que aún sin conocerse y sin hablarse, deciden hacer parte del recorrido juntos, genera seguridad entre los usuarios y una agradable solidaridad nocturna entre ciclistas, silenciosa y tacita.
El Velib es también la elección nocturna de miles de parisinos, demasiado alcoholizados para regresar a sus casas en auto. El flujo de Velib es aun desparejo, es por eso que ciertas estaciones están vacías y otras llenas.
Están los que se apropian las bicicletas, las estacionan, pero con un candado para asegurarse su bicicleta al día siguiente, están también los que recurren a la creatividad para « reservar » sus bicicletas, a todo precio :
Versión alemana:
En Berlin, las opciones para alquilar una bicicleta sobran, desde el «velo taxi » hasta city tours en bicicleta, pero la que más me llamó la atención es el ingenioso sistema « Call a bike ».
Las bicicletas están estacionadas ya no en estaciones, pero en cualquier punto de la ciudad, basta con marcar el numero de « Call a bike », luego indicar el número de la bicicleta y el sistema destraba las ruedas a distancia, la factura pasa directo con la cuenta del teléfono celular.
Nomis, una marca desconocida de botines de fútbol, encuentra en este comercial una originalísima manera de ubicarse entre las megamarcas de calzado deportivos. Aquí, el joven futbolista del aviso puede ver su futuro desde una curiosa nave de oro. Las conexiones de los acontecimientos revelarán lo que le espera a este Fausto del fútbol. Esta película graciosa y dramática a la vez, musicalizada con genialidad, es un gran aviso en los dos sentidos de la palabra.