En el año 2005, el tercer sector exportador de la Argentina fue el turismo (clarín). Superó a la exportación de carnes, de cereales y de petróleo. No tengo las cifras de 2007, pero seguro que fueron tan buenas o mejores que las de 2005.
Este milagro no es el resultado de políticas de promoción inteligentes o inmejorable información y servicios en Internet, sino de la suma de incontables coincidencias favorables, entre las que está el boom mundial de turismo, una moneda depreciada que resulta extraordinariamente conveniente para los extranjeros, y destinos que entusiasman a casi todos los turistas, entre los que se encuentran Buenos Aires -que está en el top ten de las ciudades preferidas para visitar según las encuestas de las revistas especializadas en turismo-, la Patagonia, cuyo nombre es tan famoso que compite con “Sahara” o “Himalaya”, y tantos otros destinos buenos, ricos y baratos.
Millones de turistas llegan por eso a la Argentina, pero muchos no volverán nunca más, ni gratis.
Ayer, una fila de casi 300 metros de turistas aguardaba que los mostradores de Aerolíneas Argentinas los atendiera en el aeropuerto internacional de Ezeiza. Algunos de esos pasajeros estaban desde el día anterior en el aeropuerto esperando un vuelo, un hotel o explicaciones. Un sorpresivo reclamo gremial del personal de rampa (encargados de los equipajes) los dejó secuestrados en el limbo del aeropuerto, sin autoridades de ningún tipo a la vista, sin nadie que diera soluciones o explicaciones.
A la huelga, el personal del aeropuerto le sumó el maltrato. Aquellos que continuaban en sus tareas eran indiferentes, evasivos y hasta burlones. Gente desesperada encontraba como única respuesta movimientos de hombros y sonrisitas.
El video de arriba muestra a parte de una delegación italiana particularmente maltratada. Luego de estar en el aeropuerto más de 18 horas, sin aire acondicionado y con una temperatura insoportable, los italianos se sentaron en la rampas y comenzaron a reclamar agua. El tono, la forma desesperada del reclamo, es más elocuente sobre la situación que se vivió ayer que los informes de los diarios. Y ésta es solo una de las muchísimas escenas de hartazgo que se vieron ayer. No es la primera vez que pasa.
Una señora italiana de unos setenta años al rato gritaba furiosa “¡Merda, Argentina!” “¡Merda!”.
Se dice que una persona es capaz de influir sobre 10 personas, y si tiene un modesto blog sobre 80 o 100. Es probable entonces que el paro de ayer produzca una publicidad negativa equivalente a millones de dólares. De seguir así, en algún momento, el boom turístico que llegó sin esfuerzo a la Argentina desaparecerá de la misma manera que comenzó, espontáneamente.
los europeos me tienen las bolas llenas, y los famosos millones del turismo vuelven para alla, porque todo es de ellos.
Comentario de: ACIJanuary 11, 2008 - 12:20 pm
nunca defendería el maltrato al cual sometemos a los demás y nos sometemos los argentinos.
Sin embargo la razon por la cual los italianos vuelan por aerolíneas es porque sus propios sindicatos fundieron Alitalia.
Te diría “Merda los sindicatos!”
Comentario de: Juan CarlosJanuary 11, 2008 - 12:21 pm
No conozco la situación del personal de rampa, pero si el reclamo gremial es legítimo, lo siento mucho por los turistas. Ellos vienen con sus euros, su tiempo libre y su deseo cosmopolita de conocer un nuevo país y su gente, pagando -como bien dice la nota- muy poco. Pues bien, allí tienen una muestra de lo que ocurre en este país: la gente tiene condiciones de trabajo pésimas y reclama. Reclama, y los perjudica. Aunque ellos son turistas con dinero, no trabajadores indigentes que deben partir YA porque su iracundo patrón los espera en Italia o en Alemania para trabajos denigrantes. Esos turistas, que han recorrido la Argentina mucho más cómodamente que cualquier argentino, también deben sufrir algo -un poquito- de lo que le pasa a un argentino. Es sólo un modesto precio. Dejemos de alimentar la idea de que el turista debe vivir en una burbuja de cristal: si quieren recorrer los museos de Buenos Aires, deberán convivir con los piqueteros y las marchas. Si quieren viajar en avión, se expondrán a los paros sorpresivos.
“Merda, Argentina”. Elocuente: la señora identifica a los argentinos con ese maltrato y esa prolongada espera en medio del calor. Así nos sentimos los argentinos cada día, en nuestro propio país. Ahora, yo pregunto: ¿Contra quién se enoja esta señora? ¿Contra todos los argentinos? ¿Es bueno que venga gente así, que ante uno de los infinitos desplantes que ocurren en nuestro país, sale a decirnos que nuestra tierra (y nosotros) somos una mierda?
¿Cuál es la solución posible? ¿Habilitar servicios especiales para turistas extranjeros? ¿Garantizarles que, durante su estadía, no habrá huelgas o manifestaciones que los perjudiquen? ¿Crear una Argentina paralela ficticia para que la señora enojada no diga que esto es una mierda, mientras nosotros, los locales, seguimos sufriendo paros, cortes, condiciones de trabajo “de merda”, inseguridad, desorganización y burocracia? ¿O simplemente atender los reclamos de los trabajadores? El personal de rampa hace un reclamo de dieciocho horas. ¿Qué estrategia utilizaron las autoridades del aeropuerto, durante esas horas? Si las autoridades hubieran atendido ese reclamo, el paro no habría durado tanto. No pongamos todo el peso en el reclamo del personal de rampas: aquí tiene más responsabilidad la autoridad que el personal. Conocemos bastante bien cuán precaria es la situación laboral de los pilotos y de otros trabajadores de aeropuertos -por mencionar un sólo gremio: en realidad eso ocurre en casi todas las empresas argentinas. Es hora de que las autoridades entiendan que las condiciones injustas de trabajo pueden poner en peligro el boom turístico que, como bien señala Julián en su nota, ni buscamos ni supimos conseguir: simplemente ocurrió.
Comentario de: Jorge MuxJanuary 11, 2008 - 12:36 pm
Hola.
Soy español y he viajado a Buenos Aires el pasado mes de noviembre.
He de reconocer que tengo una relación de amor- odio con todo aquello que es argentino, pero esto también me puede ocurrir a veces con mi esposa. Días buenos, días malos.
Buenos Aires es como Nápoles, pero desmesurado: Caótico, frenético, abrumador… puede que ahí radique su encanto si sabes reciclar estos calificativos y volcarlos a tú favor. El problema es que el que viaja lo hace con mentalidad de turista y no con la de viajero. Este último sabe involucrarse en una sociedad y ser uno más de sus componentes. Un turista pasea por Boca con la camara digital, embobado con los colorines de las casas que fotografía con ansiedad; en mi caso, si voy a Boca, prefiero tomarme un porrón en el Café Roma hablando con los vecinos.
De todas formas, recordemos aquello de dar de beber al sediento.
Un saludo.
Comentario de: GonzaloJanuary 11, 2008 - 2:18 pm
Coincidiendo con lo que dice Juan Carlos, creo que uno, turista, visita un país, su geografía y su cultura, y se da el caso que la sociedad latinoamericana vive un momento complejo y dispar. Pues, justamente, es eso lo que vivirá un turista también. Por supuesto que no justifico el maltrato, o las falencias de un servicio hotelero o receptivo por el cual los turistas han pagado, pero es imposible extrapolar un paisaje, una forma de vivir, de la realidad misma de un país.
He visto, en un modo más patético aun, como muchos turistas de Europa y Brasil especialmente, se quejan del clima en Patagonia y andan de un pésimo humor porque no pudieron ver las montañas o el clima está nublado. Bueno !es el sur del mundo! ¿Que esperaban, una playa de Bahamas?
La gente, mucha, es bastante estúpida también.
Saludos, gran blog este.
[…] Hice una búsqueda importante aunque no tremendamente profunda. Usé Google, Sphere, el buscador de blogs de Google, Youtube y también por sitios de fotos, aunque en este último no tuve suerte. Resultado: hallé al menos una docena de blogs, españoles e ingleses (y uno en un idioma que desconozco) que ya hablan de los incidentes en Ezeiza con los pasajeros demorados, en muchos caso, por varios días. Si lo que dijo Julián Gallo es cierto, entonces sólo por estos bloguers más de 1.200 personas se enteraron de lo “hermoso” que es venir a Argentina. Todo esto sin contar los sitios de noticias y agencias informativas; el daño al turismo será notorio. Argentina sin dudas sufrirá esta vez el costado dañino de lo que se llama periodismo ciudadano. […]
Esos turistas, que han recorrido la Argentina mucho más cómodamente que cualquier argentino, también deben sufrir algo -un poquito- de lo que le pasa a un argentino.
O sea: Yo sufro. Entonces, vos tenés que sufrir también.
Que actitud infantil, pero demasiado común.
De otro lado: quien vuela con Aerolineas y espera buen servicio?!?! Estan totalmente locos esos italianos.
Siendo un extranjero (yanqui), yo aprendí mi lección durante un viaje a Argentina el año pasado. Para ir de BsAs a Córdoba decidí, en un momento de poca claridad mental, tomar un vuelo de AA en vez de ir en micro (como suelo viajar dentro de la rapublica). Ja! Salimos tarde (como a las 17 en vez de las 15), llegamos a Córdoba pero no pudimos aterrizar, nos fuimos a Mendoza, y volvimos a BsAs la misma noche. Si no fuera por la suerte de tener amigos en Capital, tendría que haber pagado yo un hotel y comida. Je.
Pero hice algun reclamo con AA? Alguna queja? No. Es una perdida de tiempo. Podés gritar y hacer protestas todo lo que quieras…pero si no resulta en nada, quien es el tonto? Hay que aprender de la experiencia, comprar de la competencia, y seguir adelante.
En fin, un post interesante, Julián. Te agrego a mi lector de RSS. Abrazo.
Creo que si ponemos todas las criticas en alguno de los personajes involucrados en este evento, no vemos los problemas y no los solucionamos. Algunos:
- Si un italiano viene y putea porque esta x tiempo esperando con mucho calor, no lo hace desconociendo que Alitalia es peor que AR. Lo hace porque pagó por un servicio y lo están maltratando. Nunca nos escuchamos a nosotros en otras partes del mundo?
- Si un turista es un “turista” y no un viajero, deberíamos ser lo más inteligentes posibles como sociedad/País/empresarios/etc, etc para que la pase muy bien en Argentina, aún en su ignorante manera de conocer el mundo. El efecto multiplicador en la economía es muy alto. Y tenemos mucha gente con desempleo.
- Si las ganancias del turismo no quedan todas acá (marsans, agencias de viajes extranjeras, canales de distribución, hoteles que no sean argentinos, etc), se podría estimular desde muchos lugares que esto sea así, pero imagino que la idea no es cerrar la tranquera para que nadie gane, no?. Por otro lado hay mucha gente en el país que le va bien.
- Si bien es verdad que el boom es producto de la casualidad en los terminos macro, en los micro no es así (infinidad de gente que hace muy bien su trabajo!) y no es bueno generalizar, para poder apuntalar a los que hacen bien las cosas.
- Claramente, nos dejamos influir por las cifras para aprobar gestiones (pbi o millones de turista, etc), sin bucear adecuadamente en las razones. Y en el caso del turismo la falta de politicas, no solo aerocomercial, es alarmante.
Saludos!
Comentario de: santiagoJanuary 15, 2008 - 4:51 pm
test!
Comentario de: julián galloJanuary 15, 2008 - 5:03 pm
Doug,
Cito:
“Esos turistas, que han recorrido la Argentina mucho más cómodamente que cualquier argentino, también deben sufrir algo -un poquito- de lo que le pasa a un argentino.” (Doug cita algo que yo dije y concluye:
O sea: Yo sufro. Entonces, vos tenés que sufrir también.”)
No sé si “tenés que sufrir también”; si se lee el resto del comentario verá que no NECESARIAMENTE hay que sufrir; lo que digo es que no se puede venir a un país caótico y esperar que a uno, por ser turista, no le ocurra ninguna de las desgracias a las que está expuesta la población. Sería ingenuo pensar que un turista, por su condición de tal, pueda estar exento del contexto político y social del lugar en el que eligió pasar sus vacaciones. Muchas veces el turista se pasea pensando que está mirando la National Geographic por televisión; sospecha que eso que pasa alrededor le pasa a otros; se imagina a sí mismo como viendo el paisaje desde afuera. La ficción del turista es cálida y cómoda; pero no deja de ser una ficción. Es lógico, entonces, que cuando uno viene envuelto en esta cómoda burbuja, la realidad, cuando se desnuda, parezca más chocante.
Cuando hablaba de “comodidad” me refería a la comodidad de hacer un viaje durante las vacaciones, beneficios ambos que muy pocos argentinos pueden tener.
Recuerdo que, cuando en un programa periodístico le preguntaron a una señora francesa qué opinaba del comedor piquetero en Puerto Madero, ella dijo indignada: “¿qué imagen le damos a los turistas extranjeros con ese comedor ahí?” Esa es la mentalidad: que la gente vaya a morirse de hambre y a sufrir incomodidad a otra parte. Que los servicios para indigentes se alejen de los lugares por donde los turistas con euros puedan sentirse incómodos. Por el contrario, que al turista se lo trate como a un rey mientras al argentino se lo abandona a su suerte, con servicios deficitarios. O incluso peor y más humillante: que el argentino se ponga al servicio del turista. Primero la imagen, después el propio bienestar.
Doug, usted piensa como extranjero en Argentina. Le resulta difícil, por lo que veo, ponerse en la piel de un argentino; usted dice que decidió viajar en avión en lugar de hacerlo en micro. ¿Conoce la situación laboral de los choferes de micro? ¿Sabe que CASI TODOS duermen cuatro horas por día, apenas comen, no tienen días francos, no tienen relevos y algunos de ellos se mantienen andando gracias a que mastican coca? En esta opción que, como usted dice, descartó por “un momento de poca claridad mental”, le podría haber ocurrido algo mucho peor que una demora y un regreso a Buenos Aires. En Argentina, el caos está allí, acechando en todas partes. A veces –sobre todo en épocas de turismo- se disimula, pero está. El turista puede escoger dos opciones: ser consciente de ello y, a pesar de todo, venir. O fingir que nada ocurre y escandalizarse cuando las máscaras se caen y se padece la realidad desnuda.
Por otra parte, usted ha actuado como argentino: no se ha quejado. Nadie se queja. Usted no fue la excepción. Una solitaria queja formal quizás no sirva de mucho. Puede ser una pérdida de tiempo, quién sabe. Pero si todos los perjudicados actúan así, entonces no conserve la esperanza de que algo pueda mejorar. Ni en mi país ni en el suyo.
Comentario de: Jorge MuxJanuary 15, 2008 - 6:35 pm
Al argentino le encanta quejarse de todo y encima jodiendo al projimo !!
Con el criterio de Jorge Mux si sos turista y te afanan los motoqueros o te limpian los pungas o te estafa el tachero jodete porque es la realidad de la calle .Es como si fueras a Colombia y te secuestran entonces debes aceptarlo porque es la realidad local.
Son tan inteligentes estos sindicalistas que destruyen su fuente de trabajo alejando a sus potenciales clientes haciendo idioteces infantiles como dejar a la gente sin viajar .Muchos de los perjudicados no volveran mas al pais y le comentaran lo desastroso que fue su experiencia a sus amigos con lo cual unos cuantos no vendran con sus euros o sus dolares .
Argentina pias autodestructivo.
Comentario de: EmilioJanuary 15, 2008 - 10:52 pm
Emilio, quejarse está bien. El problema es quejarse como corresponde y ante quien se debe. Pero si tomamos el ejemplo de Doug, allí tenía una buena razón para quejarse y, como miles de argentinos, no presentó una queja formal porque la considera inútil. Ahí está el error. En Argentina los servicios son altamente ineficientes. Pero la mayoría de la gente -contrariamente a lo que usted dice- NO se queja; acepta pasivamente que la estafen. La queja a la que usted hace alusión es el piquete, el grito generalizado cuando la situación es insostenible. Pero mucho antes de eso, hay otras vías que no se emplean por otra razón muy argentina: el trámite de queja formal es engorroso. Y, al contrario de lo que se cree, una multitud de quejas formales presentadas en tiempo y forma suelen tener más peso que un airado cacerolazo cuando las papas queman.
No digo que se deba aceptar pasivamente lo que pasa en un país; digo que no se puede pretender quedar afuera de esa realidad. Lo que dije (y repito ya por tercera vez) es que el “jodete” está ahí: es un “jodete” que padecemos todos y que debemos solucionar para todos. Uno no puede viajar por el mundo desconociendo los “jodetes” de cada lugar al que viaja. Y en este caso particular, yo destaqué que el error está en las autoridades del aeropuerto, quienes durante dieciocho horas mostraron una indiferencia criminal hacia los turistas, pero también hacia el personal de rampa que hizo huelga. No estoy diciendo que se jodan simplemente; estoy apuntando dónde creo que estaba la raíz de la solución, que es un paso más que simplemente pedirles que se jodieran. Pero, ¿hace falta que lo repita una vez más? ¿O le recomiendo que relea los dos comentarios que hice?
Si usted va a Colombia, se expone a ser secuestrado. Usted puede desconocer la realidad de Colombia y hacerse el distraído, y tal vez tenga suerte y no le pase nada. O puede ir habiendo sopesado los riesgos. Digo que no está exento de un secuestro, no digo que se lo merezca ni que esté bien que así ocurra. Pero, ¿es lo mismo estar varado en un aeropuerto que ser secuestrado por las FARC?
Comentario de: Jorge MuxJanuary 16, 2008 - 1:27 pm
Lo de Aerolineas es una verguenza. Pero no es de ahora, siempre fue asi. Yo viajo mucho entre EEUU y Argentina. Aerolineas ofrece pasajes a 700 dolares cuando todo el resto (American, United, Delta, Continental, LAN) ofrece pasajes a 1200/1500. Todos mis amigos que han comprado pasajes de Aerolineas han tenido problemas. Entonces la cosa se resuelve asi: No vuelen mas por Aerolineas.
Alguno me va a decir que son 700 dolares de diferencia. Es cierto. Para mi evitar el riesgo de quedarme 20 horas en un aeropuerto y que te traten como ganado, valen esos 700 dolares. Cada uno tiene que hacer su propia cuenta. Pero no joda, Aerolineas ofrece pasajes muy por debajo del costo promedio de todo el resto de sus competidores.
Comentario de: andresJanuary 16, 2008 - 7:56 pm
hay que darse cuenta que algunos paises viven del turismo… que deja dinero en el pais y que mueve a la economia del mismo, que si el turista se va enojado de argentina luego dirá en su país y solo nos hacemos mala fama, son vergonzosos los comentarios de la gente a la que le molesta el turista, los europeos tambien trabajan y tienen jefes, y si tienen mas plata es solo por un cuestion de valor de dinero, dejen de ser tan IGNORANTES por favor y no hagan que por unos pelotudos de mierda se diga que los ARGENTINOS somos todos iguales…. que los turistas comen en los restaurantes pasean y compran en nuestras ferias artesaneles… que dinero de eso se va??? SON TODOS UNOS BOLUDOS!!!!!
Sabia usted?: Quien es Luis D’elia y su grupo de delincuentes?…
Usted sabe algo de D’elia? La mayoria de nosotros, aunque sabemos que es (muy) ‘mala hierba’, no sabemos demasiado. No hace falta mas que investigar un poquito, la informacion esta al alcance nuestro. Le sorprendera saber lo que c…
Comentario de un psicologo argentino -trabajando en españa de controlador de servicios (auxiliar de guarda de seguridad) a la entrada de una tienda- a mi pregunta de, argentina mejorará, piensas volver?
Más o menos esto, desesperanzador:
-No, el problema esta en al mentalidad del argentino, no solo en sus politicos. Estos sólo son el reflejo de la sociedad. Allí todos piensan en zafarse y si pueden agarrar algo por el camino mejor que mejor.
Y visto, lo visto. Mi pareja es argentina-española aunque no la tipica “europeita”, sólo ver el racismo encubierto hacia los englobados como “cabecitas negras” que diria que son mayoria en la realidad argentina, y que curiosamente no se exporta hacia el exterior esa relalidad demografica.
Corrupción de base por desgracia.
Total, que tiene que cambiar mucho la sociedad rioplatense, centrista donde las haya. Yo tengo esperanzas, vosotros mismos no.
Comentario de: Si sólo fuera eso...May 21, 2008 - 9:23 pm
ACI January 11, 2008 - 12:20 pm