Blogs: Quintín pone las cosas en su lugar

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Dec 30
2007
16:02

Semanas atrás, la revista “Ñ” ha tenido la mala idea de publicar dos desafortunados textos dedicados a los blogs. El tema ha generado polémica y en algunos casos respuestas tan desacertadas como los propios textos que se critican. Hoy, en cambio, el crítico de cine Quintín ha respondido con una columna excepcional publicada en el diario Perfil que pone las cosas en su lugar.

Link El día del blog




Comentarios (11)

La verdad, no estaba enterado de todo esto. Pero esa respuesta me parece buenísima!
Es complicado ganarse el respeto en internet, más que por medio de un diario. No te lee un país, te lee el mundo!




[…] Después de unas breves polémicas que tuvieron como centro los textos de Birmajer y González sobre los blogs -ambos artículos publicados en el suplemento Ñ de Clarín-, dos cuestiones puedo sumar a una larga lista de asuntos ligados a los blogs que tengo pendiente de revisión. Por un lado el tema de la escritura: muchos de los argumentos vertidos como respuesta al texto de Horacio González se detuvieron en su modo de escribir (lo ha dicho mejor Artemio López de Ramble Tamble en un comentario a un post de La Barbarie: HG es nuestro Góngora). Sólo una duda (además de una certeza: me gusta leer los escritos de HG, él escribe con precisión lo que otros escribimos confusamente): ¿no se esgrime un canon de dudosa armadura cuando se cuestiona el uso de ciertas palabras o giros en reemplazo de otros más llanos o accesibles? ¿No nos pone a todos frente a esa razón móvil, la que una vez pone el límite allí y otra más acá y otra aún más, etc.? ¿Cómo puede ser dicho ese cuestionamiento a la “prosa alambicada” sin hacer uso de un criterio de autoridad? En fin, esa es una. La otra es más interesante, creo. Tiene que ver con el post de Julián Gallo en Mirá, acerca de la respuesta de Quintín en el diario Perfil. Gallo dice en su post que Quintín “pone las cosas en su lugar”, a diferencia de otras respuestas “tan desacertadas como los propios textos que se critican”. Me llevo un chasco: el artículo de Quintín no es un texto muy sesudo (tiene otros textos sobre blogs y sobre otros temas más densos, más elaborados) y me molesto un poco: ¿a quiénes ubica Julián Gallo bajo el marbete de las respuestas equivocadas? (Además: Quintín en su texto parece decir lo contrario, parece indicar que desde los blogs hubo respuestas rápidas y consistentes). Me preocupa el siguiente asunto: que uno de los mejores blogs de habla hispana -me refiero a Mirá-, desde el que se mapea permanentemente la web para mostrarnos pequeñas maravillas, flaquee en el ejercicio de revisar intensamente los blogs en el tema tratado aquí; y en lugar de abrir el juego, se detenga en un texto que más bien antologa argumentos expuestos en muchos otros medios. Se sabe mucho sobre el poder concentrador de los blogs mejor rankeados (los ganadores se llevan todo) después de los argumentos de Barabási, pero debe ser discutida la práctica de citar sin precisión y con centro en un texto breve de un diario casi tan concentrador sobre un tema tan propio de las comunidades desconsideradas en el texto de HG y en el de Birmajer: bien puede ser que dicha práctica sea resultado de cuestiones ligadas al tiempo y a la organización de un blog muy activo, pero aún así es un problema que afecta al sentido mismo de las argumentaciones contra esos dos brulotes anti-blogs. marcadores relacionadoscreo: blogroll de historiablogs de historiaSontag, Fenton y Morris […]




En primer lugar, debo rescatar en parte lo que dice el comentarista anterior, en el sentido que la nota de Quintín no es de las más elaboradas de las que él puede realizar. Más bien suena a una reacción livianita, casi de compromiso, como para sacarse del medio la obligación de su columna en Perfil.
A todas luces, le falta algo más de dedicación y reflexión.
Por otro lado, no sé si, en verdad, vale la pena ponerse a discutir con un tipo como Horacio González. Que se lo haya entronizado desde cierto ámbito como uno de los referentes intelectuales de la Argentina moderna, no implica que, necesariamente, lo sea.
Al fin y al cabo, un intelectual progresista, como se le endilga ser a González, que se reinvindica como peronista, poco tiene de intelectual y nada de progresista.
Nos guste o no, la adhesión irracional, sentimental, ciega, no meditada a una postura política, como el peronismo, poco y nada tiene de actitud intelectual reflexiva.
Pero eso es otro tema.
A lo que iba es a que González ya dio sobradas muestras de una postura netamente conservadora, contraria a los avances técnicos (y los blogs son una expresión de estos), y por ende, no es extraño que se ofuscara por la difusión de estos medios.
Y de Birmajer, el intelectual fetiche del judaísmo progre, mucho más no se puede esperar; sus “Historias de hombres casados” son agradables, y debería dedicarse a eso, a escribir historias, y dejar el ámbito de reflexión a aquellos que sí tienen elementos para hacerlo.
En tanto esto, no encuentro motivo para generar tanto alboroto por las posturas de González y de Birmajer, pues eran esperables de ambos, y no son, en verdad, expresiones de un camino reflexivo profundo, sino de sendas notitas pedidos por una pedorra revista pseudo-intelectual, editada por uno de los peores diarios del país.
Ahora bien, la defensa de Quintín tampoco es una maravilla.
Y lo mismo, diría, el blog de Quintín, La lectora provisoria, tampoco lo es.
Algunas cosas que se le endilga en genera a los blogs son las mismas que ocurren allí, en ese blog de Quintín. La censura, el abortar discusiones cuando no le conviene los retruques a uno de los propietarios del blog (en su caso, a Tomas Abaham), fueron las cosas que sucedieron en LLP, durante una discusión en la que participé, previa a la votación a jefe de gobierno capitalino.
Los blogs son espacios ricos, dinámicos, abiertos si se quiere, generadores de ámbitos para el disenso respetuoso, vehículos para la difusión de posturas que, muchas veces pueden ser enriquecedoras para quienes los leen, pero, lamentablemente, sus hacedores no son así, como sus blogs. Y Quintín no lo es en LLP.
En fin, así son las cosas.
Por eso es tan dinámico todo; ayer era visitante de Mirá y LLP, hoy soy de Mirá y de otros muchos blogs. Cuando comencé a sentirme incómodo con la censura en LLP decidí irme, y que se lean entre amigos. En esa endogamia es donde, me parece, reside el lado débil de los blogs. Cuando se escribe para un entre nos que, siempre e ineludiblemente, alabará a quien firma un post.
Y si es para eso, entonces, leo Página/12, para leer obsecuencias y estupideces por el estilo.
Saludos.




cualquiera habla de cualquier cosa y hasta de lo que no sabe, muchos copy and cut (ya bastardeado el copy and paste, los blogger inventaron el termino copy and cut: poneer un link y decir lo mismo que el link) nacen falsos gurues y muchos futurologos berretas. De estos ultimos, esta plagado.




Lo bueno de un blog es que no hay censura ni correctores, ni bajadas de línea editorial.
Lo malo es que el mundo bloguero es tan grande que se pierde el mensaje más que en la radio o la tele o un diario.
Por otro lado, pienso que si se supera esta barrera (mi blog lo ven entre 6 y 15 personas por día, pero hay otros que tienen cientos de miles de visitas diarias), es decir que si te haces un nombre y un público, tu mensaje puede llegar sin los filtros de un medio popular y copiado por otros blogueros en sus posts.




No leó la revista Ñ. No sabía del comentario. Leí la nota de Quintín; quizás no me pareció brillante, pero si explica puntos de vista sencillos y reales.
Un forista critica a los que escribieron en Ñ, por su postura política y por antecedentes de otros escritos; esto me parece que invalida todo su comentario.
Se lo que es tener un blocito al que lo ve poca gente. Me parece que es un lugar muy válido de expresión, encuentro y de vida.
No todos tienen talento y lo demuestran. Pero hacer algo, cualquiera sea ello, requiere 90% de trabajo, 5% de talento y otro tanto de… suerte. (Creo que era esa la proporción)
En los bloggers se mantiene la proporción. O no.
En los medios gráficos, creo que la proporción es 98% trabajo, 1% de talento y 1% suerte.
Además, la pregunta sería: ¿qué busca uno al armar su propio blog? Creo que las motivaciones no son las mismas.
Mientras tanto, visito este blog, que me parece de excelene nivel y no tiene revisores, editores; sino foristas que opinan si les gusta, se enganchan o no.




Conozco a Horacio Gonzalez desde mi epoca de estudiante de Sociología. Siempre nos maravillaba su críptico estilo de escritura. Era brillante e inentendible. Siempre vivía como muchos metros por arriba nuestro, como si acabara de charlar un rato con Heidegger y Marx y se dignara a intercambiar alguna palabra con nosotros, pobres mortales.
Es de los que Popper denunció de este modo:
“Pero además de la intolerancia, hay otras insensateces que no debemos tolerar; ante todo, la insensatez que lleva al intelectual a seguir la última moda; una insensatez que ha llevado a muchos a adoptar un estilo oscuro, impresionante, aquel estilo críptico que Goethe criticó de forma tan devastadora en el Fausto (por ejemplo, la tabla de multiplicar de la bruja). Los intelectuales deberían dejar de admirar -y tolerar- ese estilo, el estilo de las palabras grandes y oscuras, palabras rimbombantes e incomprensibles. Es una irresponsabilidad intelectual, que socava el sentido común y destruye la razón. ”

Horacio: bajá a Tierra y no te opongas al proyecto de Google de digitalizar los libros de la Biblioteca Nacional!




Julián: gracias por el comentario en el blog y por entender perfectamente lo que estaba indicando en mi intervención: más allá de lo que nos guste o no Horacio González y/o sus expresiones -particularmente me interesan y mucho sus escritos- y de esta polémica, importante o no, mi intención fue reflexionar sobre ciertos procedimientos de los blogs (el tema del escrito de González es justamente ese y no su persona). Un feliz año y felicitaciones por el blog.




Conozco muchos -muchísimos- blogs hechos a conciencia, con disciplina y con calidad, que son leídos por un puñado de personas. Mis propios blogs (aunque no puedo opinar acerca de su calidad) son hechos con tesón, de manera sistemática y con la misma dedicación que le pondría si se me pidiera una columna diaria en algún periódico. Que Marcelo Birmajer diga que el blog ” No debe afrontar los rigores de editores ni correctores. No debe preocuparse por si al público le interesan o no sus reflexiones ni por si los críticos las elogiarán o aniquilarán” lo posiciona en un lugar ingenuo y poco reflexivo. En primer lugar, no existe una categoría general bajo la cual poner a los blogs: un blog es simplemente un medio de publicación rápida y accesible. Lo importante, en todo caso, es la calidad del contenido que se publica y la regularidad con la que se hace (esto último es, también, relativo). En segundo lugar, los blogs no necesariamente consisten en “reflexiones”. Al suponer que sólo son eso (entiendo “reflexiones” como una serie de opiniones amateur, sin fundamentos y sin conocimientos sólidos del tema sobre el cual se opina) rebaja el trabajo silencioso y serio de millones de anónimos escritores e investigadores que día a día hacen un aporte a la cultura global que de ningún modo habrían podido hacer por los medios tradicionales. En tercer lugar, la falacia de creer que sólo a través de los medios tradicionales es posible realizar una auténtica crítica y selección de lo que se escribe. No se tiene en cuenta que los debates -entre los cuales he participado no como anónimo comentarista “troll”, sino como profesor universitario con nombre y apellido- desatados en las plantillas de comentarios muchas veces superan a lo mejor que he visto en revistas especializadas de crítica. En cuarto lugar, afirmar que el blog “no debe afrontar los rigores de editores ni correctores” puede leerse en clave elogiosa más que denostativa: si el formato blog tiene menos restricciones que los formatos clásicos, ¿por qué no pasarse al formato blog? ¿Y por qué creer que, justo, lo que eligen los editores y lo que corrigen los correctores es lo mejor de nuestra cultura, y que el resto no vale la pena? ¿Es que TODO lo que edita una editorial es de excelente calidad y ha pasado por una revisión crítica exhaustiva, inapelable y eficiente? En quinto lugar, los rigores de correctores SÍ deben ser afrontados. Hay blogs endogámicos que están escritos para amigos. Hay otros blogs, más polémicos, más abiertos, que dan lugar a la crítica feroz y concienzuda en los comentarios. Y la crítica puede venir tanto de la voz de simples opinadores, como de la voz de personas muy autorizadas en el tema. El lugar de “La Crítica”, como el tribunal inapelable al que debe pasar una obra para su publicación, es ocupado en la red por una miríada de críticos ad hoc que, interesados en el tema, opinan no desde ningún lugar, sino desde sus experiencias y conocimientos relacionados con ese tema. Hay lugar para el “troll”, pero este último sólo sabotea y rara vez deja una opinión seria a la que valga la pena responder.
Lo de “degradada de la escritura cuya inmediatez lleva a una borrosa disentería de escritos de rigor espontaneísta” es una ofensa gratuita y sin sentido: que la publicación y su consecuente lectura puedan ser inmediatas, no significa que los textos publicados hayan sido escritos en diez segundos, o que sólo tengan objetivos perecederos y de bajo alcance. Conozco muchos bloggers -yo mismo- que escribimos una y diez veces el mismo texto; lo guardamos en el borrador y lo releemos una vez más antes de decidir su publicación. Lo que se publica, jamás es algo hecho en el momento ni con intenciones de pura opinión pasatista. Incluso, cuando me decido a publicarlo, los lectores/ comentaristas jamás dejan pasar un error o el insuficiente o confuso desarrollo de una idea: allí están mis críticos, benevolentes o maléficos, con buen o con mala leche, haciendo relecturas más finas que las mías sobre lo que yo mismo he escrito.
Quisiera entender lo de “borrosa disentería” de escritos en los blogs. Creo que eso es, lisa y llanamente, una injuria más que gratuita.
¿Podría yo haber dado respuesta a las mediocres reflexiones de estos “pensadores” si no fuera por este medio maravilloso y este blog tan increíble? ¿Qué lugar teníamos los lectores antes de la invención del blog? ¿Qué lugar tenían los escritores y divulgadores no reconocidos? La cuenta era muy simple hace poco: los que podían editar su publicación en un diario o en un libro, tenían voz, voto y última palabra. Los lectores, apenas un murmullo anónimo sin destinatario. Los escritores desconocidos, apenas un texto mecanografiado que iba a parar a un cajón. Nunca hubo diálogo entre los escritores y los lectores. Hoy todo eso ha ido cambiando. La balanza, de a poco, se va equilibrando y eso no puede gustarle a los que han alcanzado un lugar en los medios reconocidos.




Esta carta mande al diario clarín pero obviamente no la publicaron . De lo que escribió Quintin me enteré leyendo su blog y agradezco que se hagan estos comentarios mas serios que las polémicas falsas de clarin ñ

Crítica literaria y falsas polarizaciones

Ultimamente la revista eñe viene utilizando una especie de chassman y chirolita , como así , al profesor plon plon y el payaso plin plin .
En la polémica sobre la novela firmada en el número 218 entre Josefina Ludmer y el español Verdu , dicen exactamente lo mismo sobre el futuro de la novela , pero de distinta forma o sea , polemizan en como lo dicen no en el contenido .Una hace de chassman como una reina de la escritura y el español de chirolita justo es decirlo con gran calidad .
Posteriormente sobre los blogs otra vez lo mismo , el profe
plon plon es González y el payaso plin plin es Birmajer , dicen lo mismo sobre el papel del blogs …de distinta forma .
En la polémica sobre la novela el escritor P de Santis en su réplica no va al fondo de la discusión , solo ataca los conceptos desmesurados y otras menudencias ,nada sobre si la novela no es mas subversiva , nada ,sobre la pérdida de autonomía de la literatura y del valor literario …. de eso se discute no de los premios latinoamericanos .
En la no_polémica sobre los blog nadie defiende el blog claro , pero las coincidencias entre González y Birmajer son rotundas en la falta de responsabilidad del blogger ,la no distancia entre texto y emisor para la reflexión, la falta de preparación “profesional ” , sólo difieren en la forma de describirlo no en el contenido .
Yo escribo en blog como muchos amigos ajenos a estas ridiculeces mediáticas , me parecieron patéticas las “inexactitudes” del funcionario estatal y las sandeces del escritor sobre comunicación ,escritura y literatura . Del primero no me sorprenden; es alto funcionario de la cultura oficial y al segundo solo le reclamaría que lea algo de sus colegas Garcés, Viñas , algo aprenderá .
A la revista le diría busquen otra forma de polemizar , digo entre opuestos reales de contenido , no de forma a menos claro que la literatura solo sea el envase .

atusime/gabriel

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Cierta postura pseudo-intelectual cree que los recursos tecnológicos son absolutamente desdeñables, sin previo sopeso. Embanderados en criterios vetustos, a decir verdad, es una cruenta ortodoxia atemorizante, repugnan cualquier medio de transmisión de ideas inconvencional. Sin embargo, el desarrollo de los mismos no se detiene, es mas, avanza con una celeridad plausible. De todos modos, la persistencia en la sociedad de posturas rígidamente anacrónicas e intolerantes, naturalmente, representa una rémora que importuna todo proceso evolutivo. En hora buena, individuos capacitados y con alcance mediático nacional, resurgen vindicando este medio excelentísimo de comunicación.




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